La atmósfera de un exoplaneta es una orquesta, y el ultravioleta de la estrella es la partitura. Una sola nota borrosa convierte la melodía de la vida en una cacofonía de señales falsas. Para TRAPPIST-1 e, una diferencia de apenas dos órdenes de magnitud en el espectro UV cambia la concentración de metano en un factor mil. El James Webb pronto podrá escuchar esta música, si afinamos correctamente el instrumento.
🎯 TRAPPIST-1 es tan tenue que un año en el planeta e dura solo 6,1 días terrestres, y su superficie probablemente siempre está orientada con una misma cara hacia la estrella. Además, el sistema está más cerca de nosotros que muchos exoplanetas conocidos — a solo 12,5 pársecs.