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El «bronceado» ultravioleta de las erupciones estelares cambia el color y la opacidad de las neblinas atmosféricas, y telescopios como el JWST pueden captar esta diferencia, abriendo el camino a un diagnóstico preciso de los mundos acuáticos.
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Envueltas en papel de aluminio, como ingredientes secretos, las muestras de neblinas extraterrestres esperan su momento en el laboratorio. El golpe ultravioleta de su estrella anfitriona las recolorea, y el telescopio capta este acorde cromático. Algún día, estos sutiles matices señalarán mundos habitables, obligándonos a mirar de nuevo cada enana roja centelleante.
🎯 Las muestras de neblina se almacenaron como ingredientes secretos: en una atmósfera de nitrógeno, selladas con parafilm y envueltas en papel de aluminio, todo para aislarlas del omnipresente polvo y la humedad terrestres.
k = \frac{\lambda}{4\pi t} \ln\frac{1-R}{T}
λ — longitud de onda, t — espesor de la película, R — coeficiente de reflexión, T — coeficiente de transmisión.