155 mil estrellas longevas, con edades casi iguales a la del Universo, revelaron a los astrónomos el secreto de su nacimiento. Su luz es una crónica fosilizada. El análisis mostró que el cosmos es más viejo de lo que predecían los modelos «rápidos» de moda. La edad final de 13,73 mil millones de años descarta una aceleración temprana de la expansión. La clave del enigma de Hubble, al parecer, no está en la física antigua, sino en los matices de las mediciones modernas.
🎯 La estrella más antigua de la muestra, Gaia DR3 3656896440426302592, tiene una edad de 13,73 mil millones de años —apenas 0,2 mil millones de años más joven que el Universo mismo—. Con un error típico del 7,5%, ¡su edad real podría alcanzar los 14 mil millones de años! Imagina: la luz de una estrella coetánea del cosmos tardó 13,7 mil millones de años en llegar hasta nosotros.