Las estrellas longevas son archivos vivos. De 155.000 subgigantes, una resultó tener más de 13,73 mil millones de años, casi coetánea del propio universo. Su lenta combustión ha durado más que la existencia de los planetas. Si el universo fuera más joven, tales estrellas no habrían tenido tiempo de encenderse. Podemos contemplar la era del fuego primigenio desde las inmediaciones del Sol: solo hay que aprender a leer los anillos estelares, como los dendrocronólogos leen los anillos de los árboles.
🎯 La estrella más vieja de este estudio es un subgigante común con una masa de 0,8 masas solares. Durante casi 13 mil millones de años quemó hidrógeno de manera regular en la secuencia principal, y solo recientemente ha comenzado a hincharse, transformándose en una gigante roja. Los astrónomos la sorprendieron en el umbral de su jubilación estelar, un momento que dura millones de años, pero que en términos cósmicos es fugaz.
🎬 En la novela 'Tau Cero' de Poul Anderson, una nave acelera hasta velocidad sublumínica y la tripulación presencia miles de millones de años de historia cósmica. Este estudio nos recuerda que, incluso sin viajes extremos, es posible asomarse al pasado profundo: basta con estudiar los fósiles estelares esparcidos por la Vía Láctea.