Entre las señales de radio de las profundidades del cosmos se esconden faros cuyas señales son distorsionadas por los tentáculos magnéticos del plasma. Su danza nos habla de distancias en pársecs y unidades astronómicas, como si aprendiéramos a distinguir el eco en un desfiladero de montaña y el estruendo en una cueva. Pronto podremos leer la historia de las muertes estelares en el centelleo de estos estallidos.
🎯 El repetidor más famoso, FRB 20121102A, se encuentra en una galaxia enana con formación estelar extrema, y su medida de rotación alcanza un récord de 10⁵ rad/m², cientos de veces mayor que la de otras fuentes.
🎬 Los autores de ciencia ficción a veces han imaginado los FRB como mensajes de otras civilizaciones, pero la física real, donde la señal nace en las garras magnéticas de las estrellas de neutrones, resulta no menos fascinante.