Un planeta con una órbita ligeramente excéntrica se acerca y se aleja de su estrella. La atracción variable calienta su interior y funde la roca en un océano de lava. Las olas de marea lo agitan, generando manchas calientes errantes. Por ello, el brillo del planeta centellea de forma impredecible, y
arXiv:2601.07080v2 · 2026-01-11