Fluctuaciones no deseadas en un campo magnético que pueden alterar los estados cuánticos.El ruido magnético se refiere a las fluctuaciones aleatorias e indeseadas en un campo magnético que pueden interferir con los delicados estados de los sistemas cuánticos. En la computación y la detección cuánticas, los qubits y otros estados cuánticos son extremadamente sensibles a su entorno; una variación espuria del campo magnético puede provocar decoherencia, destruyendo la información cuántica que se está procesando. Este ruido es un obstáculo importante para construir tecnologías cuánticas fiables, ya que puede surgir de diversas fuentes, incluyendo fluctuaciones térmicas en los materiales, corrientes eléctricas en cables cercanos, o incluso eventos externos como tormentas solares.
El ruido magnético se origina por el movimiento de las cargas y la alineación de los momentos magnéticos en los materiales. En un conductor, por ejemplo, la energía térmica hace que los electrones se muevan aleatoriamente, creando corrientes fluctuantes que generan un campo magnético variable en el tiempo. De manera similar, en los materiales magnéticos, la orientación de los espines atómicos puede invertirse debido a la agitación térmica, produciendo un entorno magnético ruidoso. Estas fluctuaciones se acoplan a los sistemas cuánticos a través de la interacción magnética, provocando que los niveles de energía del estado cuántico se desplacen aleatoriamente, lo que conduce a la decoherencia.
Comprender y mitigar el ruido magnético es crucial para mejorar los tiempos de coherencia de los qubits en los ordenadores cuánticos y para aumentar la sensibilidad de los sensores cuánticos, como los magnetómetros utilizados en imágenes médicas y estudios geológicos.
El ruido magnético de las tormentas solares puede ser tan intenso que no solo perturba los experimentos cuánticos, sino también las redes eléctricas en la Tierra.


