La escalabilidad de la computación cuántica requiere dispositivos compactos, estables y reprogramables para procesar información cuántica. Los procesadores fotónicos universales son circuitos integrados programables capaces de realizar transformaciones ópticas lineales arbitrarias sobre múltiples modos de luz. Estos procesadores pueden convertirse en la base para implementar algoritmos cuánticos, propuestos hace décadas por Richard Feynman y David Deutsch, así como para crear estados entrelazados.
El circuito del procesador óptico de 24 modos se fabricó mediante escritura láser de femtosegundos en vidrio Corning EAGLE XG. Los pulsos láser se enfocan a una profundidad de 35 µm y forman guías de onda monomodo con pérdidas inferiores a 0,3 dB/cm, optimizadas para la longitud de onda de 925 nm, la emisión de fuentes de fotones únicos basadas en puntos cuánticos. Para el control termoóptico, se colocaron microcalentadores de cromo cerca de cada uno de los 552 acopladores direccionales; las conexiones se realizaron con cobre mediante litografía de dos pasos con fotorresistente seco. El aislamiento térmico se refuerza con zanjas profundas (60 µm) que forman "puentes" de guías de onda rodeadas de aire, lo que reduce drásticamente la diafonía térmica. La calibración involucró mediciones de 30.000 estados y aprendizaje automático para determinar 576 desplazamientos de fase y 13.824 coeficientes de acoplamiento térmico.
Tras el empaquetado, las pérdidas de inserción totales promediaron 4,35 dB, una cifra récord para dispositivos de esta complejidad. Los microcalentadores mostraron una alta estabilidad: en funcionamiento continuo durante 12 horas, la deriva de la resistencia no superó el 0,005 %/h. Para la calibración se entrenó un modelo que tiene en cuenta los desfases estáticos, las relaciones de división de los acopladores y los acoplamientos térmicos cruzados; se procesaron un total de 30.000 transformaciones unitarias. La verificación final con 2000 matrices aleatorias, seleccionadas según la medida de Haar (uniformemente distribuidas en el espacio de todas las matrices unitarias), mostró una fidelidad de amplitud media del 99,7 %. Las bajas pérdidas de inserción minimizan la decoherencia, algo crítico para los estados entrelazados. El consumo eléctrico en todas las transformaciones probadas se mantuvo por debajo de 10 W, lo que permite refrigerar el procesador con un simple elemento termoeléctrico.
El procesador demostrado establece un nuevo estándar para los circuitos fotónicos cuánticos escalables. Prueba que la escritura láser de femtosegundos permite combinar diseño tridimensional, bajas pérdidas y control térmico eficaz con un número de modos suficiente para tareas cuánticas no triviales. Esto acerca la creación de simuladores y computadoras cuánticas, haciendo realidad el viejo sueño de John von Neumann sobre el procesamiento programable de la información. La calibración exitosa mediante aprendizaje automático abre la puerta a una sintonización rápida y precisa de circuitos aún mayores sin costosos ajustes individuales, algo crucial para tareas de optimización y modelado.
El desarrollo futuro de la tecnología avanzará hacia el aumento del número de modos ópticos a cientos y miles, lo que requerirá resolver los problemas de calibración y disipación de calor. Es probable una transición a temperaturas criogénicas para la interconexión con electrónica superconductora y detectores. La integración con fuentes de fotones únicos y detectores en el mismo chip convertirá al procesador en una plataforma cuántica completa "todo en uno". Además, los algoritmos de calibración automática basados en aprendizaje automático podrían convertirse en el estándar para controlar circuitos fotónicos multimodo.
Este desarrollo impactará en las comunicaciones cuánticas (incluida la distribución cuántica de claves) y la detección cuántica, donde se requieren interferómetros lineales programables.
Los próximos pasos incluyen la demostración de algoritmos cuánticos (por ejemplo, muestreo bosónico) en el dispositivo de 24 modos y la integración con emisores de fotones únicos de estado sólido en el mismo chip de vidrio.
Este trabajo está directamente relacionado con el problema de la escalabilidad de los computadores cuánticos: cómo mantener un bajo nivel de decoherencia y una alta precisión de control a medida que aumenta el número de cúbits (modos). Además, la complejidad de calibrar sistemas grandes resuena con cuestiones fundamentales de complejidad en la teoría de control cuántico.
Esta sección está dirigida al autor del trabajo y a sus colegas. Los trabajos vecinos los encontró la búsqueda por significado en nuestro archivo, no por coincidencia de palabras. No evaluamos: mostramos el campo alrededor.
Qué hace el trabajo
Los autores crearon un procesador fotónico universal de 24 modos mediante escritura con láser de femtosegundos en vidrio, con control termoóptico y aprendizaje automático para la calibración. Se obtuvieron pérdidas de inserción récord de 4,35 dB y una precisión media del 99,7% en transformaciones unitarias aleatorias, con un consumo energético inferior a 10 W.
Dónde está su fuerza
La combinación de una arquitectura tridimensional, bajas pérdidas y un control térmico eficiente a una escala de 24 modos establece un nuevo estándar para los procesadores fotónicos cuánticos. La alta precisión y estabilidad hacen que el dispositivo esté listo para experimentos cuánticos prácticos.
Hacia dónde puede avanzar
Vale la pena probar
Por qué puede importar
La demostración de un procesador fotónico escalable y preciso acerca la creación de computadoras y simuladores cuánticos prácticos, y también podría acelerar el desarrollo de las comunicaciones cuánticas.
Trabajos cercanos en nuestro archivo
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tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2505.01609v2
We report the fabrication of the first 24-mode universal photonic processor (UPP) realized through femtosecond laser writing (FLW), marking the most complex UPP demonstrated to date. Optimized for quantum dot emission at 925 nm, the device exhibits total insertion losses averaging only 4.35 dB, enabling its direct application in advanced multi-photon quantum experiments. Leveraging the versatility of FLW, we introduce suspended waveguides and precisely engineered 2D and 3D microstructures, significantly enhancing thermal isolation and minimizing power dissipation. As a result, our processor operates efficiently at less than 10 W, requiring only a simple thermo-electric cooler for stable thermal management. The device exhibits exceptional performance after calibration, implementing Haar-random unitary transformations with an amplitude fidelity of 99.7 %. This work establishes FLW-based integrated photonics as a scalable and robust platform for advancing quantum computing, communication, and sensing technologies.
El vidrio utilizado en los procesadores es similar al material de las pantallas de los teléfonos inteligentes, pero su transparencia y estabilidad térmica lo hacen ideal para la escritura de guías de onda con femtosegundos. Curiosamente, la profundidad de las zanjas de aislamiento térmico (60 µm) es menor que el grosor de un cabello humano, pero son precisamente ellas las que reducen la diafonía en órdenes de magnitud.
La idea de un procesador óptico universal resuena con el concepto de computadoras de luz de la ciencia ficción, como en la novela "Snow Crash" de Neal Stephenson, donde se utilizan interfaces holográficas y redes neuronales ópticas.