Una gota de lluvia cae en un charco y, con el impacto, salta un surtidor de pequeñas salpicaduras. Cada una de ellas es una nueva gota secundaria. Cuántas son, de qué tamaño y cuánto tiempo viven depende de muchas cosas: la velocidad de caída, el tamaño de la gota, las propiedades del agua. Los científicos decidieron entender este caos mediante simulaciones por computadora.
Recrearon la caída de una y dos gotas de lluvia en el agua. La velocidad era la de una lluvia real: 7 metros por segundo, y el tamaño de las gotas, de uno a cuatro milímetros. También variaron la tensión superficial (la fuerza que contrae la superficie del líquido, como una película). Resultó que el número de gotas secundarias disminuye drásticamente con su tamaño: hay muchas más salpicaduras pequeñas que grandes. Si se dibuja una gráfica, se obtiene una ley de potencia con exponente menos cinco medios. Esto significa que una gota con la mitad del radio se encuentra aproximadamente seis veces más a menudo.
Cuando caen dos gotas juntas, el panorama se complica. La segunda gota puede caer en el cráter de la primera, y entonces las salpicaduras se dispersan de manera diferente. Los científicos notaron que el tiempo de vida de las salpicaduras y su cantidad dependen de la distancia entre las gotas que caen. Si las gotas caen cerca, el cráter de la primera aún no se ha cerrado, y la segunda gota se hunde más profundamente, expulsando menos salpicaduras. Si caen lejos, cada gota se comporta casi de forma independiente.
Pero lo más sorprendente es que, si se recalculan todos los datos con la nueva fórmula, todos los puntos de diferentes simulaciones caen en una sola curva. Esto significa que la ley de nacimiento de las salpicaduras es universal: no depende del tamaño de la gota, la velocidad ni la tensión superficial. Resulta que la lluvia obedece a una matemática simple, como los carámbanos que caen o los copos de nieve.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2604.10491
Secondary droplets produced by interactions between falling fluid drops and a liquid pool play a significant role in engineering applications and geophysical processes in nature. This study uses direct numerical simulations to investigate the dynamics of secondary droplets generated by raindrop-liquid pool interactions. The raindrop parameters feature a realistic speed of 7 m/s, effective diameters of 1-4 mm, and surface tension values ranging from $$25\%$$ to twice the typical air-water interface value. The numerical configurations include both a single raindrop and two raindrops separated by distances between two and four times the raindrop diameter. The secondary droplet size distribution, $$N_d$$, is found to scale with the droplet radius, $$r_s$$, as $$N_d(r_s)\propto r_s^{-5/2}$$, with additional dependencies on surface tension and raindrop diameter. When normalized according to this new scaling law, the droplet size distribution obtained from simulations with different parameter values collapses onto a single curve. Analysis of the impact morphology reveals distinct stages of raindrop interactions and identifies the formation and breakup of a central liquid film. Spatial and temporal analyses of the secondary droplets show that raindrop interaction can influence both the percentage of droplets captured by the cavity and the duration over which they re-merge with the pool. These behaviors arise from the combined effects of differences in the birth times of secondary droplets of various sizes and aerodynamic forcing associated with the cavity airflow.
Al caer una gota de lluvia en un charco, no solo se forma un surtidor hacia arriba, sino también una fina película de líquido que se estira rápidamente y se rompe en salpicaduras, como una burbuja de jabón que revienta al tocarla.