
La fracción de espacio vacío en un material, que afecta su permeabilidad y densidad.La porosidad es la fracción del volumen de un material que está ocupada por huecos o poros, y es un parámetro clave que controla cómo fluyen los fluidos a través de rocas, suelos y materiales de ingeniería. En geofísica, la porosidad determina la capacidad de almacenamiento de acuíferos y yacimientos de petróleo, mientras que en ciencia de materiales afecta la resistencia mecánica, el aislamiento térmico y la permeabilidad. El estudio de los medios porosos conecta la dinámica de fluidos con la mecánica de sólidos, con aplicaciones que van desde la remediación de aguas subterráneas hasta los implantes biomédicos.
El estudio cuantitativo de los medios porosos comenzó en el siglo XIX con los experimentos de Henry Darcy sobre el flujo de agua a través de arena, publicados en 1856, que establecieron la ley fundamental que rige el flujo en materiales porosos.
La porosidad se mide típicamente como la relación entre el volumen de poros y el volumen total, a menudo expresada como porcentaje. La disposición y conectividad de los poros determinan la permeabilidad, que es la facilidad con la que un fluido puede fluir a través del material. En medios porosos saturados, el flujo se describe mediante la ley de Darcy, que relaciona la tasa de flujo con el gradiente de presión y la permeabilidad del material. Los avances recientes en modelización utilizan simulaciones a escala de poro para capturar comportamientos complejos como los efectos capilares y el flujo multifásico.
Las mediciones de porosidad se utilizan para evaluar los recursos de aguas subterráneas, optimizar la extracción de petróleo y gas, y diseñar implantes porosos que liberan fármacos a ritmos controlados en el cuerpo humano.
Algunos materiales porosos, como ciertas zeolitas, tienen tamaños de poro tan precisos que pueden actuar como tamices moleculares, separando moléculas por tamaño con notable exactitud.













