
El proceso por el cual la lluvia transporta microplásticos desde las superficies hacia la atmósfera.La dispersión de microplásticos por la lluvia se refiere al proceso mediante el cual las partículas de microplástico son elevadas desde las superficies hacia la atmósfera y luego transportadas por la lluvia. Los microplásticos, pequeños fragmentos de plástico de menos de 5 milímetros de tamaño, son contaminantes omnipresentes que se encuentran en océanos, suelos e incluso en regiones montañosas remotas. La lluvia desempeña un doble papel: puede lavar los microplásticos del aire, depositándolos en la tierra y el agua, pero también puede actuar como mecanismo para expulsarlos de las superficies hacia la atmósfera mediante el impacto de las gotas de lluvia.
Cuando una gota de lluvia golpea una superficie contaminada con microplásticos, el impacto puede generar diminutas gotitas que llevan partículas al aire, un proceso conocido como eyección de gotas o salpicadura. La elasticidad de la gota y las propiedades de la superficie determinan cuántas partículas se liberan. Una vez en el aire, los microplásticos pueden ser transportados por las corrientes de viento a largas distancias. La lluvia misma también puede capturar partículas de la atmósfera, arrastrándolas al suelo, razón por la cual se encuentran microplásticos en muestras de agua de lluvia en todo el mundo.
Comprender este proceso es crucial para modelar el transporte global de microplásticos, evaluar su deposición en entornos prístinos y evaluar los posibles riesgos para la salud por inhalar microplásticos en el aire.
Una sola gota de lluvia que golpea una superficie contaminada puede expulsar miles de partículas de microplástico al aire, convirtiendo a la lluvia tanto en un limpiador como en un dispersor de la contaminación.

















