
Cualquier producto de la condensación del vapor de agua atmosférico que cae por gravedad.La precipitación es cualquier forma de agua —líquida o sólida— que cae de las nubes a la superficie terrestre bajo la influencia de la gravedad. Incluye lluvia, nieve, aguanieve y granizo, y es un componente clave del ciclo hidrológico, transfiriendo agua de la atmósfera al suelo. Los patrones de precipitación están cambiando con el cambio climático, y muchas regiones experimentan eventos de lluvia más intensos pero menos frecuentes, lo que tiene impactos significativos en la agricultura, los recursos hídricos y el riesgo de inundaciones.
La comprensión científica de la precipitación comenzó en el siglo XIX con el trabajo de meteorólogos como Luke Howard, quien clasificó las nubes, y más tarde con el desarrollo de la física de nubes a mediados del siglo XX por investigadores como Tor Bergeron y Walter Findeisen.
La precipitación se forma cuando el aire húmedo asciende, se enfría y alcanza la saturación, lo que provoca que el vapor de agua se condense en partículas diminutas llamadas núcleos de condensación de nubes. Las gotas o cristales de hielo resultantes crecen al colisionar y fusionarse entre sí hasta que son lo bastante pesados para superar las corrientes ascendentes y caer como precipitación. El tipo de precipitación depende del perfil de temperatura de la atmósfera a través de la cual cae.
El pronóstico de precipitaciones es fundamental para la agricultura, la preparación ante desastres y la gestión del agua, y se utiliza en modelos climáticos para proyectar la disponibilidad futura de agua.
Una sola gota de lluvia puede tener hasta 5 milímetros de diámetro, pero las gotas más grandes se rompen debido a la resistencia del aire, por lo que la lluvia nunca cae en gotas más grandes.












