
Agua en su estado líquido, considerada esencial para la vida tal como la conocemos.El agua líquida es el estado del agua en el que las moléculas están en constante movimiento pero permanecen débilmente unidas por enlaces de hidrógeno, lo que le confiere un volumen definido pero sin forma fija. Es esencial para la vida tal como la conocemos, ya que actúa como disolvente de reacciones bioquímicas, regulador de temperatura y medio de transporte en los organismos. Sus propiedades únicas, como su alta capacidad calorífica específica, su alta tensión superficial y su comportamiento anómalo de densidad (máxima a 4 °C), surgen de la red dinámica de enlaces de hidrógeno.
La comprensión de la estructura del agua ha evolucionado a lo largo de los siglos; el concepto de enlace de hidrógeno fue introducido por Linus Pauling en la década de 1930, pero la complejidad total de la dinámica del agua líquida sigue siendo un área de investigación activa.
En el agua líquida, cada molécula forma en promedio unos 3,4 enlaces de hidrógeno, que se rompen y se reforman constantemente en una escala de tiempo de picosegundos. Esta red es responsable del alto punto de ebullición del agua, de su capacidad para disolver muchas sustancias y de sus inusuales propiedades térmicas. Los enlaces de hidrógeno son atracciones electrostáticas entre los átomos de hidrógeno ligeramente positivos de una molécula y los átomos de oxígeno ligeramente negativos de otra.
El agua líquida se utiliza como refrigerante en reactores nucleares, como disolvente en la fabricación química y como fluido de trabajo en la generación de energía. Sus propiedades también son críticas en la modelización climática y en la investigación biológica.
El agua líquida puede existir en dos fases líquidas distintas a temperaturas muy bajas, un fenómeno conocido como transición de fase líquido-líquido, que aún no se comprende del todo.




















