El origen del caliente Big Bang sigue siendo un misterio. El escenario estándar supone que, tras la inflación, el campo del inflatón transfiere energía a las partículas del Modelo Estándar en un proceso de «recalentamiento». Sin embargo, la naturaleza de la materia oscura y la energía oscura apunta a la existencia de sectores ocultos que interactúan con el nuestro solo gravitacionalmente. Una nueva hipótesis, desarrollada en este trabajo, une estas ideas: quizás la materia ordinaria nace de la desintegración del falso vacío, provocada por la evolución del sector oscuro. El concepto del Big Bang, propuesto por Georges Lemaître y confirmado por las observaciones de Edwin Hubble, adquiere una nueva dimensión.
Los investigadores modelaron la dinámica de la transición de fase en el marco de la teoría de campos. Tan pronto como el ritmo de expansión del Universo cae a un valor crítico, el efecto túnel cuántico desencadena la nucleación de burbujas. Las paredes de las burbujas se aceleran por la diferencia de energía de los vacíos, alcanzando factores de Lorentz γ ~ 10¹⁵ — casi la velocidad de la luz. Para calcular las ondas gravitacionales se utilizó un modelo de flujo volumétrico (bulk flow), donde las paredes se tratan como cáscaras delgadas que se atraviesan libremente tras las colisiones. Se tuvo en cuenta que el tamaño de las burbujas es del orden del horizonte de Hubble y que su evolución está integrada en la curvatura del espacio-tiempo en expansión.
El resultado principal es la forma del espectro de ondas gravitacionales. Su amplitud máxima alcanza ΩGW ~ 3×10⁻⁸ para escalas de energía de la transición de fase desde TeV hasta 10¹¹ GeV. La pendiente infrarroja del espectro depende de la ecuación de estado del sector oscuro: si se comporta como energía cinética, ΩGW ∝ k²; para el caso similar a radiación, ∝ k³ log² k. La frecuencia pico se sitúa en el rango de los futuros detectores, desde terrestres (Einstein Telescope, Cosmic Explorer) hasta espaciales (LISA, DECIGO). Las simulaciones también mostraron que el proceso no conduce a una sobreproducción de agujeros negros primordiales (según el criterio de colapso de Stephen Hawking), siempre que la fracción de energía latente α < 0.05.
El escenario propuesto convierte las ondas gravitacionales en una sonda directa de la historia pre-térmica del Universo. Midiendo el espectro, se puede reconstruir la ecuación de estado del sector oscuro y la escala de la transición de fase. Además, en las colisiones de las paredes pueden generarse partículas pesadas, como neutrinos derechos, cuya desintegración podría explicar la asimetría bariónica (leptogénesis). Esto vincula el origen del Big Bang con el origen de la materia.
Los futuros observatorios, como el LIGO de nueva generación, el Einstein Telescope y el interferómetro espacial LISA, podrán verificar las predicciones. El desarrollo de modelos del sector oscuro (por ejemplo, con simetrías no estándar) permitirá precisar los parámetros de la transición de fase y predecir señales adicionales, desde el fondo cósmico de microondas hasta la búsqueda directa de partículas de materia oscura.
El escenario afecta a la cosmología, la física de partículas y la astronomía de ondas gravitacionales. Ofrece una nueva solución al problema de las condiciones iniciales del Big Bang y motiva la búsqueda de un fondo estocástico en rangos de frecuencia inexplorados.
Se necesitan simulaciones numéricas detalladas con potenciales de campo específicos y teniendo en cuenta la termalización. También es importante estudiar cómo encaja el escenario en modelos concretos de inflación y dinámica del sector oscuro.
El trabajo aborda directamente el problema de la constante cosmológica (mecanismo del paisaje de vacíos), la naturaleza de la materia oscura y la asimetría bariónica. La cuestión clave —por qué la entropía del Universo observable es tan grande— encuentra una explicación natural mediante la termalización de las paredes de las burbujas.
🎯 El factor de Lorentz de las paredes en este modelo alcanza 10¹⁵, lo que significa que, desde el punto de vista de un observador en reposo, el grosor de la pared se contrae mil billones de veces, volviéndose casi del tamaño de Planck (~10⁻³⁵ m). Estos son, posiblemente, los objetos macroscópicos más extremos en la historia del Universo.
🎬 La idea de la desintegración del vacío como una catástrofe cósmica se explora en la novela de Greg Egan «La Escalera de Schild», donde la desintegración del falso vacío amenaza con engullir el Universo. Sin embargo, en este escenario, la desintegración no destruye, sino que da origen a nuestro mundo: una suerte de apocalipsis creativo.