El modelado de imágenes de agujeros negros a escala del horizonte abre el camino a pruebas rigurosas de la gravedad en el régimen de campo fuerte. El agujero negro de Casadio–Fabbri–Mazzacurati (CFM) en el modelo de mundo brana contiene un parámetro adicional que caracteriza los efectos de marea de la geometría del volumen. Se realizó un modelado radiativo relativista general y se construyeron imágenes sintéticas consistentes con las observaciones de M87* por el Telescopio del Horizonte de Sucesos. Se encontró que el parámetro de marea provoca cambios no monótonos en la morfología de la sombra, lo que indica una compleja relación entre la geometría del espacio-tiempo y la emisión del plasma en acreción. El análisis de métricas de comparación mediante coeficientes de correlación cruzada normalizada y el índice DSSIM mostró que las magnitudes de discrepancia alcanzan valores de hasta 10^3, por lo que la identificación de agujeros negros en branas a partir de sus imágenes sigue siendo una tarea difícil incluso con las futuras observaciones de ngEHT y BHEX.
La teoría de la relatividad general de Einstein sigue siendo insuperable, pero se enfrenta a problemas de singularidades y materia oscura. Los escenarios de brana, surgidos de la teoría de cuerdas, ofrecen una elegante extensión: nuestro Universo es sólo una superficie tridimensional en un espacio multidimensional, y sólo la gravedad puede penetrar en las dimensiones adicionales. La búsqueda de huellas observacionales de estos modelos es una de las tareas clave de la astrofísica moderna, especialmente en la era de las imágenes directas de agujeros negros obtenidas mediante radioastronomía e interferometría.
Los autores construyeron un modelo semianalítico de un disco de acreción radiativamente ineficiente, donde el plasma caliente emite sincrotrónicamente a una frecuencia de 230 GHz, lo que corresponde a los parámetros operativos del Telescopio del Horizonte de Sucesos. Mediante simulaciones numéricas de la transferencia de radiación en un espacio-tiempo curvado, se generaron imágenes sintéticas para los agujeros negros de brana CFM, cuya métrica generaliza la solución de Schwarzschild mediante el parámetro de marea γ. El movimiento del plasma se interpoló entre la rotación kepleriana y la caída libre, y la temperatura de los electrones alcanzó los cien mil millones de Kelvin. También se tuvo en cuenta la dependencia del grosor del disco y del ángulo de inclinación respecto al observador.
Resultó que la variación del parámetro de marea γ provoca cambios no monótonos en la morfología de los anillos de lentes gravitacionales: los picos de brillo y la anchura del perfil dependen de manera diferente del ángulo de visión y del grosor del disco. La asimetría relativista, causada por el efecto Doppler y las lentes gravitacionales, se intensifica en el lado del disco que se acerca. La comparación con los datos de M87* utilizando las métricas nCCC y DSSIM mostró que la discrepancia cuantitativa entre las imágenes no supera unas milésimas, aproximadamente un 0.1%. Incluso teniendo en cuenta los prometedores proyectos ngEHT y BHEX, capaces de alcanzar una resolución de 5 microsegundos de arco, la identificación de la naturaleza de brana sigue siendo extremadamente difícil. Curiosamente, para valores extremos de γ (mayores de 4) el agujero negro se convierte en un agujero de gusano, pero en el rango estudiado la temperatura de Hawking, descrita por la ley de radiación de Hawking y el trabajo de Hawking, cae hasta cero al acercarse al valor crítico.
Los resultados subrayan que las imágenes directas de agujeros negros aún no pueden distinguir de forma fiable el modelo de brana de la relatividad general estándar, lo que plantea un ambicioso desafío para los futuros instrumentos. Sin embargo, la sensibilidad detectada de la sombra al parámetro de marea abre la posibilidad fundamental de poner a prueba las teorías multidimensionales sin recurrir a colisionadores.
El desarrollo futuro requerirá tener en cuenta la polarización de la radiación, simulaciones MHD a gran escala y, probablemente, la combinación con observaciones de ondas gravitacionales. Si los futuros telescopios, como BHEX, pueden resolver los anillos fotónicos de órdenes superiores, las posibilidades de detectar desviaciones aumentarán en órdenes de magnitud.
El trabajo estimula el desarrollo de métodos para probar la gravedad en campos fuertes, además de influir en la interpretación de los datos del Telescopio del Horizonte de Sucesos y en la planificación de misiones de nueva generación.
Los investigadores planean incluir en el modelo los efectos de polarización y realizar un análisis bayesiano para todo el conjunto de datos del EHT, para establecer límites superiores al parámetro de marea.
Los agujeros negros de brana están directamente relacionados con los intentos de unificar la mecánica cuántica y la gravedad, así como con la naturaleza de la masa oculta: en algunos escenarios, las dimensiones adicionales imitan la materia oscura. La detección exitosa del parámetro de marea sería la primera evidencia de la existencia de otras dimensiones.
🎯 Si el parámetro de marea γ supera 4, el agujero negro se convierte en un agujero de gusano transitable, un objeto capaz de conectar regiones distantes del espacio, similar a los que se describen en la ciencia ficción.
🎬 En la película Interestelar, un agujero de gusano sirve como portal a los planetas de otra galaxia; las soluciones de brana permiten la existencia de tales túneles en el marco de la teoría, si los efectos de marea son lo suficientemente grandes.