Científicos simularon el encuentro de una estrella y un planeta con un agujero negro primordial (muy antiguo y pequeño). El planeta puede ser expulsado, incorporarse a un sistema triple o alejarse con el agujero negro. Es como un billar cósmico: la bola-agujero cambia el destino de los mundos. ¿Cuántas de estas visitantes oscuras ya habrán interferido en sistemas ajenos?
Los astrónomos conocen desde hace tiempo la lejana estrella TOI-2796, alrededor de la cual orbita un exoplaneta del tamaño de Júpiter, pero muy cerca de su sol. ¿Qué sucedería si pasara cerca un agujero negro primordial, un objeto invisible superdenso nacido en los primeros instantes después del Big Bang (idea propuesta por Georges Lemaître)? Imagínese una pareja que baila, y de repente un extraño pesado pasa a través de ellos. Podría separarlos, meterse en el círculo o llevarse a uno de lado; así funciona aproximadamente la gravedad en el espacio.
Los científicos calcularon por computadora tres destinos diferentes de dicho encuentro. En el primer caso, cuando el agujero negro era 15 veces más masivo que el Sol, como que "expulsó" al planeta del sistema: en dos semanas éste se alejó volando. En el segundo, el agujero más pesado, de 500 masas solares, se quedó él mismo girando alrededor de la estrella, y resultó una unión triple estable. Pero el más inesperado fue el tercer escenario: con ayuda de una red neuronal se encontró una variante en la que el agujero negro de 300 masas solares literalmente "robó" al planeta: se acercaron formando una pareja diminuta y comenzaron a alejarse juntos de su estrella natal.
Estas investigaciones no son un simple juego mental. Si los agujeros negros primordiales realmente existen, sus pasos podrían haber dejado huellas en las órbitas planetarias, que se podrán notar con futuros telescopios, como el James Webb. Tal vez uno de esos "bailes" explique las rarezas en el movimiento de algunos mundos y ayude a comprender la naturaleza de la materia oscura.
🎯 Si un agujero negro trescientas veces más pesado que el Sol atravesara el sistema solar por la órbita de la Tierra, nuestro planeta probablemente sería arrojado al vacío interestelar y se perdería para siempre en la oscuridad.