Un nuevo estudio ha incorporado por primera vez de forma autoconsistente la receta de la doble difusión en el código evolutivo planetario y ha seguido el destino de Júpiter y Saturno desde su formación. Resulta que ni siquiera un aumento mil veces mayor de la mezcla produce una erosión significativa
arXiv:2607.04629v1 · 2026-07-06