Eventos de desintegración raros o recientemente observados que involucran quarks y otras partículas subatómicas en experimentos de colisionadores.Los procesos de desintegración de quarks son transformaciones raras o recientemente observadas que involucran a los quarks, los componentes fundamentales de protones y neutrones. Aunque los quarks son estables cuando están ligados dentro de hadrones, pueden cambiar de sabor mediante la fuerza nuclear débil, lo que lleva a desintegraciones de partículas como el neutrón o mesones más pesados. Experimentos recientes en colisionadores han ampliado los límites de lo que sabemos sobre estos procesos, buscando desintegraciones extremadamente raras que podrían revelar nueva física más allá del Modelo Estándar.
La teoría de la mezcla de quarks fue desarrollada en las décadas de 1960 y 1970 por Cabibbo, Kobayashi y Maskawa, pero la observación de desintegraciones de quarks extremadamente raras ha sido un gran esfuerzo experimental en el siglo XXI, con experimentos como LHCb en el CERN liderando la búsqueda.
Los quarks interactúan mediante la fuerza débil, que puede cambiar un sabor de quark por otro (por ejemplo, un quark 'abajo' en un quark 'arriba'). Esto está mediado por los bosones W y es responsable de la desintegración beta. En los colisionadores, las colisiones de alta energía crean partículas de vida corta que contienen quarks, las cuales luego se desintegran en patrones característicos. Al medir las tasas y los productos de estas desintegraciones, los físicos ponen a prueba las predicciones del Modelo Estándar y buscan desviaciones que podrían indicar nuevas partículas o fuerzas.
Estos estudios son fundamentales para la física de partículas, ya que ayudan a refinar el Modelo Estándar y a buscar física más allá de él. También tienen aplicaciones indirectas en cosmología, ya que los procesos de quarks influyeron en la evolución del universo temprano.
Algunas desintegraciones raras de quarks, como la desintegración de un mesón B en un par de muones, ocurren solo aproximadamente una vez en mil millones de desintegraciones, lo que las hace increíblemente difíciles de detectar incluso con miles de millones de colisiones.

