Un estado de la materia donde los quarks y gluones están desconfinados, creado en colisiones de partículas de alta energía.El plasma de quarks y gluones (QGP) es un estado de la materia en el que los quarks y gluones, normalmente confinados dentro de protones y neutrones, quedan libres para moverse a distancias macroscópicas. Se cree que este estado existió microsegundos después del Big Bang, llenando el universo antes de que las partículas se condensaran en hadrones. En los laboratorios, el QGP se crea colisionando iones pesados a velocidades relativistas, como en el Gran Colisionador de Hadrones, produciendo temperaturas superiores a un billón de kelvin, más caliente que el núcleo del Sol.
El concepto fue propuesto en la década de 1970, y la primera evidencia experimental surgió en 2000 en el SPS del CERN, seguida de resultados concluyentes en RHIC en 2005. Desde entonces, el LHC lo ha estudiado con mayor detalle.
Bajo una densidad de energía extrema, la fuerza fuerte que une a los quarks en hadrones se debilita debido a la libertad asintótica: a distancias cortas, los quarks interactúan débilmente. En una colisión, la energía depositada funde los hadrones, creando una sopa caliente y densa de quarks y gluones. Este plasma se comporta como un fluido casi perfecto con muy baja viscosidad, y se expande y enfría, hasta hadronizarse en partículas que detectan los experimentos. Los chorros de partículas que atraviesan el plasma pierden energía, revelando sus propiedades.
La investigación sobre el plasma de quarks y gluones ayuda a comprender la fuerza fuerte y el universo temprano, con aplicaciones en física nuclear y astrofísica, aunque aún no tiene un uso tecnológico directo.
El plasma de quarks y gluones es tan caliente que no puede describirse solo con la temperatura; también presenta un flujo colectivo como un líquido, lo que lleva a los físicos a llamarlo el 'líquido perfecto'.




