Sustancia que disuelve un soluto, formando una disolución.Un disolvente es una sustancia que disuelve un soluto, dando lugar a una disolución. En términos cotidianos, es el componente presente en mayor cantidad que realiza la disolución: el agua en el agua salada, el alcohol en el desinfectante de manos o la acetona en el quitaesmalte. Las moléculas del disolvente rodean y separan las partículas del soluto, permitiendo que se mezclen de manera uniforme a nivel molecular.
El proceso se basa en fuerzas intermoleculares. Las moléculas del disolvente separan las partículas del soluto superando las fuerzas que las mantienen unidas. Para solutos iónicos como la sal, las moléculas polares del disolvente se orientan alrededor de cada ion, estabilizándolo en la disolución. Para solutos moleculares, una polaridad similar o el enlace de hidrógeno facilitan la disolución. La capacidad del disolvente para disolver un soluto dado depende del equilibrio de estas fuerzas: 'lo semejante disuelve a lo semejante' resume la regla práctica.
Los disolventes son esenciales en la fabricación de productos químicos, productos farmacéuticos, productos de limpieza y procesos de extracción, como el uso de agua para recuperar minerales valiosos o disolventes orgánicos para aislar productos naturales.
El agua se llama el 'disolvente universal' porque disuelve más sustancias que cualquier otro líquido común, aunque no puede disolverlo todo: los materiales no polares como los aceites se le resisten.
