El tunelamiento cuántico para partículas solitarias es como atravesar una puerta giratoria, pero con una multitud aparece un nuevo orden. Un centenar de partículas ante un arco: su interacción y la temperatura fijan la transitabilidad crítica según una ley de potencias, como si el colectivo reescribiera la física de la barrera. Este escalamiento universal, medido en átomos fríos, abre el camino para ajustar el tunelamiento en superconductores y procesadores cuánticos.
🎯 La transición del tunelamiento colectivo al individual al aumentar la profundidad de la red recuerda a cómo una multitud que intenta cruzar una puerta estrecha cambia su comportamiento bajo una fuerte presión: la interacción hace que todos se «sientan» unos a otros, pero cuando el paso se vuelve demasiado angosto, cada uno se filtra por sí mismo.