Las galaxias en los telescopios se ven ligeramente torcidas, no por defectos ópticos, sino porque su luz ha sido curvada por la atracción de la materia oscura invisible. Esta ondulación gravitacional es como las ondas en el agua que delatan una roca escondida en el fondo. El programa JADE (aprendizaje automático) se entrena con millones de simulaciones por ordenador de galaxias y en una fracción de segundo convierte una imagen real en un mapa de la masa oculta. Al mismo tiempo, calcula la proporción de la misteriosa energía oscura, que acelera la expansión del cosmos, y funciona incluso para los objetos más distantes con un notable corrimiento al rojo.
La curvatura de la luz por la masa fue predicha por Einstein, Zwicky fue el primero en sugerir la materia oculta, y Rubin demostró que sin ella las galaxias se desintegrarían. Ahora no solo creemos en lo invisible: lo vemos en tiempo real.
JADE se entrenó con solo 100.000 simulaciones, como un puñado de granos de arena en comparación con los millones de cálculos que necesitaban los métodos antiguos. Crea cada mapa en 0,2 segundos.
En la novela 'Visión ciega' de Peter Watts, las naves alienígenas invisibles se delatan solo por las distorsiones de la luz de las estrellas, igual que la materia oscura.