Deep learning in medical imaging is the use of neural networks to analyze and interpret clinical images for diagnosis and treatment.El aprendizaje profundo en medicina utiliza redes neuronales convolucionales (arquitectura inspirada en la corteza visual) para analizar imágenes radiológicas. El modelo extrae automáticamente características jerárquicas: desde bordes y texturas hasta estructuras complejas como tumores. El entrenamiento requiere grandes conjuntos de datos etiquetados, donde cada imagen está anotada con un diagnóstico.
Las raíces se remontan al perceptrón de Rosenblatt (1958) y las redes convolucionales de LeCun (LeNet, 1998), pero la verdadera explosión ocurrió tras el triunfo de AlexNet en ImageNet en 2012. En medicina, los primeros éxitos se dieron en dermatología (clasificación del cáncer de piel, 2017) y radiología (detección de neumonía, 2017). La FDA aprobó los primeros algoritmos para la práctica clínica en 2018. Actualmente, es un campo en rápido crecimiento con miles de publicaciones al año.
El proceso comienza con el preprocesamiento de las imágenes (normalización, registro). Luego, los datos se introducen en la red neuronal, donde mediante la alternancia de convoluciones, pooling y no linealidades se forman mapas de características. Para tareas de clasificación, las últimas capas proporcionan probabilidades de enfermedades; para segmentación, máscaras de órganos o patologías. La optimización se realiza mediante retropropagación del error minimizando una función de pérdida (por ejemplo, entropía cruzada binaria o coeficiente de Dice). En la inferencia, el modelo produce una predicción en fracciones de segundo.
Se utiliza en hospitales para el análisis automático de radiografías, resonancias magnéticas y tomografías computarizadas, ayudando a los médicos a diagnosticar y reduciendo el riesgo de error.
Los algoritmos de aprendizaje profundo pueden detectar el cáncer de pulmón en una imagen varios meses antes de que lo haga un radiólogo experimentado.



















