Para buscar tecnofirmas periódicas en el objeto interestelar 3I/ATLAS, se utilizó el receptor multihaz de banda L del radiotelescopio FAST. Para aislar las señales moduladas y separar las fuentes dominantes en el haz central de las interferencias de radiofrecuencia multihaz, se aplicó la descomposición canónica poliadica (CPD) a los espectros dinámicos multihaz. El CPD descompone el tensor de datos en un conjunto de componentes separables con firmas temporales, frecuenciales y de haz correspondientes. La selección de candidatos se realizó mediante análisis de periodograma y autocorrelación. No se detectaron señales de radio periódicas artificiales fiables con una potencia superior a 0,146 W procedentes de 3I/ATLAS. Por primera vez, este estudio incluye para este objeto la búsqueda de señales moduladas periódicamente y demuestra la viabilidad del CPD como herramienta para la detección multihaz de tecnofirmas.
La búsqueda de tecnofirmas — manifestaciones observables de tecnologías extraterrestres — se ha centrado durante décadas en señales de banda estrecha con deriva. Sin embargo, los faros naturales del universo, como los púlsares — estrellas de neutrones de rápida rotación descubiertas por Jocelyn Bell Burnell — demuestran que los pulsos de radio periódicos son un fenómeno cósmico común. Los transmisores artificiales también pueden tener ritmicidad: por la rotación planetaria, el escaneo del cielo o la optimización energética del faro. El objeto interestelar 3I/ATLAS, similar a un cometa y que cruzó el sistema solar, se convirtió en un blanco ideal: a diferencia de los distantes exoplanetas, permitió observaciones ultrasensibles. Las señales de radio que vinieran de él a la velocidad de la luz llevarían información sobre posibles tecnologías.
Los datos se obtuvieron con el receptor multihaz del radiotelescopio FAST en la banda L. Para separar posibles señales de interferencias terrestres, los espectros dinámicos (dependencia de la intensidad con el tiempo y la frecuencia) de varios haces se organizaron en un tensor tridimensional, un análogo matemático de un cubo de datos. Luego se aplicó la descomposición canónica poliádica, un método que descompone el tensor en una suma de componentes, cada una con sus propios perfiles temporal, frecuencial y de haz, similar a descomponer una mezcla en ingredientes mediante huellas espectrales. Para identificar componentes con dominancia central, se calculó la entropía de la distribución de energía entre haces: cuanto menor la entropía, más concentrada está la señal en la dirección objetivo. La periodicidad se evaluó con periodogramas, y la estructura frecuencial, mediante funciones de autocorrelación.
En total, se extrajeron 1965 componentes para cada polarización. De ellas, 2753 componentes mostraron dominancia en el haz central, pero solo tres superaron los criterios preliminares de periodicidad. Dos resultaron estar asociadas a una señal de calibración inyectada cada 300 segundos, y la tercera no mostró una localización espectral clara. Por lo tanto, ningún candidato fue confirmado como artificial. La búsqueda se realizó en el rango de 1,05–1,45 GHz, que incluye la línea de radio del hidrógeno (21 cm), una frecuencia a menudo considerada un canal universal para la comunicación interestelar. El límite superior de potencia isótropa radiada equivalente (PIRE) fue de 0,146 W, lo que impone restricciones severas a posibles transmisores en 3I/ATLAS.
El resultado nulo obtenido no significa la ausencia de civilizaciones extraterrestres, pero reduce significativamente el espacio para sus manifestaciones de radio en este objeto. El principal logro es la demostración de la aplicabilidad de la CPD para observaciones SETI multihaz. El método distingue eficazmente las señales buscadas de las ubicuas interferencias de radiofrecuencia utilizando una medida entrópica de concentración del haz. Esto es especialmente valioso para futuras búsquedas, donde el volumen de datos no hará más que crecer.
En el futuro, se planea utilizar datos con resolución de microsegundos para ampliar la búsqueda a períodos más cortos, hasta pulsos de milisegundos, similares a los que emiten los púlsares de milisegundos. Además, el enfoque CPD se puede aplicar a los sondeos de exoplanetas cercanos, donde las señales periódicas siguen siendo una clase poco estudiada de tecnofirmas.
El trabajo impacta la radioastronomía, el procesamiento de datos multidimensionales y la estrategia SETI, ofreciendo una herramienta universal para extraer señales periódicas direccionales en condiciones de fuerte interferencia.
Los próximos pasos incluyen la implementación de pruebas de coherencia temporal de la señal, lo que permitirá filtrar fluctuaciones aleatorias, y el uso del conjunto completo de haces de FAST para una determinación más robusta de la direccionalidad.
La investigación está directamente relacionada con la cuestión de la prevalencia de la vida tecnológica en el universo, uno de los problemas clave no resueltos de la ciencia moderna. El desarrollo de métodos fiables para extraer señales artificiales débiles del ruido natural nos acerca a una respuesta.
🎯 La descomposición canónica poliádica fue descrita por primera vez en 1927, pero su aplicación astronómica solo ha sido posible en los últimos años gracias al aumento de la potencia de cálculo y la aparición de receptores multihaz.
🎬 La búsqueda de señales de 3I/ATLAS resuena con la trama de la novela 'Cita con Rama' de Arthur C. Clarke, donde la humanidad se encuentra por primera vez con un objeto interestelar que resulta ser una nave alienígena. Las observaciones reales, por desgracia, aún no han detectado ni un radiofaro.