El objeto interestelar 3I/ATLAS es un «invitado» de otro sistema estelar. Los científicos intentaron captar sus señales de radio periódicas con el gigantesco telescopio FAST, como si escucharan para ver si emitía señales de vida inteligente. Pero no encontraron nada parecido a una señal artificial. ¿Quizás es solo una roca que viaja silenciosamente por el cosmos?
Imagine que intenta escuchar la débil señal de un despertador desde una habitación mientras suena una orquesta. Si coloca varios micrófonos, puede captar la diferencia: el sonido del despertador llegará más fuerte al micrófono más cercano. Así funcionaba aproximadamente el método aplicado a las observaciones del objeto interestelar 3I/ATLAS, un inusual cometa que nos visitó desde otro sistema estelar. El radiotelescopio gigante FAST, con sus múltiples haces a modo de 'orejas', escuchó el espacio durante mucho tiempo, y el procesamiento matemático, similar a separar voces mezcladas en una grabación, buscaba notas rítmicas.
Lamentablemente, no se encontró ninguna señal artificial. El análisis, basado en la entropía — una medida de cuánta energía se concentra en el haz deseado en lugar de dispersarse por todas partes — demostró que todas las señales sospechosas resultaron ser o interferencias terrestres o ruido aleatorio. Si en 3I/ATLAS hay una radiobaliza funcionando, su potencia no supera los 0,146 vatios, más débil que la bombilla de una linterna de bolsillo. La búsqueda se realizó en las frecuencias donde emite el hidrógeno (21 centímetros), una huella espectral que se considera un lenguaje común para la comunicación interestelar.
🎯 El método de separación de señales, similar a descomponer un cóctel en sus ingredientes, se inventó en 1927, pero los astrónomos solo pudieron aplicarlo con la llegada de ordenadores potentes.
🎬 La trama de la novela 'Cita con Rama' de Arthur C. Clarke describe el encuentro con un objeto interestelar que resulta ser una nave extraterrestre. El 3I/ATLAS real, por desgracia, sigue en silencio.