Los científicos crearon una red neuronal que, a partir de la masa y el tamaño de una estrella de neutrones, calcula al instante la presión y densidad ocultas en su interior, como por la altura y el peso de una persona se puede adivinar su complexión. La red está entrenada para respetar las leyes de la física, así las respuestas son correctas. Resulta que las mejores pistas las dan las observaciones de dos tipos de estrellas. ¿Qué más nos contarán estos faros cósmicos?
Las estrellas de neutrones son los restos de gigantes muertos, comprimidos en una esfera del tamaño de una ciudad. Su masa y radio se conocen por las observaciones de púlsares-faro y ondas gravitacionales (ondulaciones del espacio), captadas por el observatorio LIGO con ‘reglas’ láser gigantes. Pero la composición del interior sigue siendo un misterio, como intentar adivinar una fruta en una caja cerrada solo por su peso y tamaño. El método anterior era como probar en la computadora todos los rellenos imaginables (simulación numérica) hasta encontrar uno que coincidiera.
Ahora, una red neuronal, entrenada con miles de ejemplos, proporciona instantáneamente la presión y la densidad a partir de la masa y el radio, como un gourmet experimentado que deduce el contenido por el peso de la caja. Respeta estrictamente las leyes físicas enseñadas por Einstein, Schwarzschild y Chandrasekhar. Este análisis instantáneo indica a qué estrellas seguir la pista primero para desentrañar el secreto de la materia más densa.
🎯 Bajo la presión colosal en el interior de una estrella de neutrones, el sonido viaja al 60 % de la velocidad de la luz: 180 000 km/s; casi nada se mueve más rápido.
🎬 En la novela de ciencia ficción ‘El huevo del dragón’ se describe vida inteligente en la superficie de una estrella de neutrones. Hoy, las redes neuronales ayudan a comprender si allí podría existir al menos un atisbo de algo así.