Un nuevo estudio teórico demuestra cómo los agujeros negro-blancos analógicos, creados en cadenas superconductoras SNAIL, responden a las perturbaciones: no explotan, sino que se extinguen silenciosamente, emitiendo un tono puramente disipativo. Gracias a la mecánica cuántica supersimétrica, se prue
arXiv:2605.11565v1 · 2026-05-12