Todos los grandes descubrimientos —desde las fusiones registradas por LIGO hasta la imagen de la sombra de M87*— se interpretan como pruebas directas de la existencia de agujeros negros. Sin embargo, un análisis cuidadoso muestra que esas mismas señales aparecen en cualquier objeto ultradenso sin ho
arXiv:2605.13901v1 · 2026-05-12