El acto de escuchar o interceptar en secreto comunicaciones privadas.La intercepción es el acto de escuchar o interceptar en secreto comunicaciones privadas, ya sean habladas, escritas o electrónicas. En física, este concepto es central en el campo de la seguridad de la información y la criptografía cuántica, donde el objetivo es detectar o prevenir que una parte no autorizada (a menudo llamada 'Eva' en la literatura criptográfica) acceda a los datos transmitidos. El término se usa metafóricamente para describir cualquier intento de extraer información de un canal sin que el emisor lo sepa.
El término 'intercepción' se remonta al siglo XVI, refiriéndose a alguien que se paraba bajo los aleros de una casa para escuchar las conversaciones del interior. El uso científico moderno en criptografía surgió en el siglo XX con el desarrollo de la teoría de la información y la comunicación segura.
En la comunicación clásica, la intercepción puede ser tan simple como pinchar un cable o interceptar una señal de radio. Sin embargo, en la comunicación cuántica, el acto de interceptar es fundamentalmente diferente: según el teorema de no-clonación, un estado cuántico desconocido no puede copiarse perfectamente, y cualquier medición que extraiga información perturba inevitablemente el estado. Esta perturbación puede ser detectada por las partes legítimas, quienes pueden entonces descartar la clave comprometida. Así, la intercepción cuántica no es solo una amenaza a la seguridad, sino también un fenómeno físico que se revela a través de cambios medibles en los fotones transmitidos.
La detección de intercepciones es un principio fundamental en la distribución cuántica de claves (QKD), que se utiliza en redes de comunicación seguras para bancos, gobiernos y aplicaciones militares.
En criptografía cuántica, el interceptador se llama tradicionalmente 'Eva' (de 'interceptador'), mientras que las partes legítimas son 'Alicia' y 'Bruno' — una convención de nombres introducida por Ron Rivest en 1978.


