La inclinación de la órbita de un planeta respecto a un plano de referencia, como el plano del cielo.La inclinación orbital es el ángulo entre el plano orbital de un cuerpo celeste y un plano de referencia, típicamente la eclíptica (el plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol) para objetos del sistema solar, o el plano del cielo para exoplanetas. Determina cuán 'inclinada' está una órbita: una inclinación cercana a 0° significa que la órbita yace casi en el plano de referencia, mientras que 90° indica una órbita polar, y valores superiores a 90° señalan movimiento retrógrado, donde el cuerpo orbita en dirección opuesta a la de referencia. Este parámetro es fundamental para describir sistemas planetarios, estrellas binarias y satélites artificiales.
El concepto se remonta a las leyes de Kepler y fue formalizado en la mecánica celeste por Laplace y otros en el siglo XVIII. Para exoplanetas, las primeras mediciones de la inclinación orbital llegaron en la década de 1990 con el descubrimiento de los Júpiter calientes mediante el método de tránsito.
La inclinación se mide como el ángulo entre el plano orbital y el plano de referencia, definido en el nodo ascendente—el punto donde el cuerpo cruza el plano de referencia moviéndose hacia arriba. Para exoplanetas, la inclinación a menudo se infiere de observaciones de tránsito (donde el planeta pasa frente a su estrella) o de mediciones de velocidad radial combinadas con astrometría. Una inclinación alta puede revelar que un planeta orbita en una trayectoria inclinada o incluso retrógrada, lo que a menudo indica interacciones gravitacionales pasadas, como dispersión planeta-planeta o la influencia de una estrella compañera.
La inclinación orbital es crítica para planificar lanzamientos de satélites (por ejemplo, las órbitas geoestacionarias requieren una inclinación cercana a cero) y para interpretar datos de exoplanetas, incluyendo la determinación de la masa verdadera de un planeta y la probabilidad de tránsitos.
Algunos exoplanetas tienen órbitas retrógradas con inclinaciones cercanas a 180°, lo que significa que giran alrededor de su estrella en dirección opuesta a la rotación de esta—una señal de violentas interacciones pasadas.
