Un neutrino producido por reacciones nucleares en el núcleo del Sol.Los neutrinos solares son partículas subatómicas fantasmales producidas en las reacciones de fusión nuclear que alimentan al Sol. Emergen del núcleo solar en cantidades enormes, atravesando la materia casi sin perturbación. Debido a que interactúan tan débilmente, transportan información directamente desde el corazón del Sol, ofreciendo una ventana única a los procesos nucleares que mantienen brillante a nuestra estrella.
El problema de los neutrinos solares—un déficit de neutrinos detectados en comparación con las predicciones teóricas—fue observado por primera vez en la década de 1960 por el experimento Homestake de Ray Davis. Se resolvió en 2001 gracias al Observatorio de Neutrinos de Sudbury, que demostró que los neutrinos cambian de sabor durante su tránsito.
En el núcleo del Sol, los protones se fusionan para formar helio, liberando neutrinos como subproductos. Estos neutrinos escapan del Sol casi instantáneamente, viajando a velocidades cercanas a la de la luz. Para capturarlos, los detectores utilizan grandes volúmenes de agua pesada, galio o centelleador líquido, esperando el raro momento en que un neutrino interactúa con un núcleo atómico, produciendo un destello detectable o una nueva partícula.
Los detectores de neutrinos solares se utilizan para monitorear la actividad nuclear del Sol en tiempo real y para estudiar las propiedades de los neutrinos, incluyendo las oscilaciones y las diferencias de masa.
Alrededor de 100 mil millones de neutrinos solares atraviesan cada centímetro cuadrado de tu cuerpo cada segundo, y sin embargo nunca sientes nada.


