El proceso de registrar información en un medio, aquí usando direcciones de magnetización estables.El almacenamiento de datos es el registro físico de información en un medio, y en el contexto de esta base de conocimientos, se refiere específicamente al almacenamiento magnético, donde los datos se codifican como direcciones de magnetización estables. Este es el principio detrás de los discos duros (HDDs), donde cada pequeña región magnética, o bit, se magnetiza en una de dos direcciones para representar un 0 o un 1. La estabilidad de estas direcciones de magnetización es crucial: si se invierten de manera no intencionada, los datos se pierden o se corrompen. El campo abarca no solo el medio en sí, sino también los cabezales de lectura/escritura, los esquemas de codificación y los algoritmos de corrección de errores que aseguran la integridad de los datos con el tiempo.
El primer almacenamiento magnético de datos práctico fue la memoria de tambor de la década de 1930, pero el disco duro moderno fue introducido por IBM en 1956 (el RAMAC). El concepto clave de usar direcciones de magnetización estables para datos binarios se estableció a principios del siglo XX con la grabación en hilo magnético, pero la tecnología específica del almacenamiento en disco magnético de acceso aleatorio evolucionó durante las décadas de 1950 y 1960.
Un medio de almacenamiento magnético es una película delgada de material ferromagnético, típicamente una aleación a base de cobalto. Durante la escritura, un cabezal magnético genera un campo local fuerte que alinea la magnetización de una pequeña región (un bit) en una de dos direcciones. El bit permanece estable porque el material tiene alta anisotropía magnética: prefiere estar magnetizado a lo largo de un eje particular, y la barrera de energía contra la inversión es mucho mayor que la energía térmica a temperatura ambiente. La lectura se realiza mediante un sensor magnetorresistivo que detecta el campo disperso de cada bit, cambiando su resistencia eléctrica en consecuencia.
Discos duros en computadoras, centros de datos y sistemas de archivo; también cinta magnética para respaldo a largo plazo y almacenamiento de video.
El primer disco duro (IBM 350, 1956) almacenaba 5 millones de caracteres en cincuenta platos de 24 pulgadas, y su densidad de datos era de aproximadamente 2,000 bits por pulgada cuadrada—los discos modernos superan 1 terabit por pulgada cuadrada, un factor de aproximadamente 500 millones.


