unidad

picómetro

Unidad de longitud equivalente a una billonésima parte de un metro, utilizada para mediciones a escala atómica.
8 artículos relacionados

Descripción

Un picómetro es una unidad de longitud equivalente a una billonésima parte de un metro (10⁻¹² metros). Para ponerlo en perspectiva, un picómetro es a un metro lo que un milímetro a la distancia de la Tierra al Sol. Es la escala en la que operan los átomos y sus estructuras internas: el diámetro de un átomo de hidrógeno es de unos 100 picómetros, y la distancia entre átomos en una red cristalina suele ser de unos pocos cientos de picómetros.

Historia

El prefijo 'pico-' fue adoptado por el Sistema Internacional de Unidades (SI) en 1960, derivado del español 'pico', que significa 'pico' o 'cantidad pequeña'. La unidad en sí es una aplicación directa de este prefijo al metro.

Cómo funciona

El picómetro se define mediante los prefijos del sistema métrico: 'pico-' denota un factor de 10⁻¹². Se utiliza como unidad práctica en física y química porque coincide con la escala natural de los fenómenos atómicos y subatómicos, evitando fracciones decimales engorrosas al describir longitudes de enlace, radios atómicos o longitudes de onda de rayos X.

En la práctica

Los picómetros se utilizan en cristalografía para describir posiciones atómicas, en espectroscopia para longitudes de onda de rayos X, y en la fabricación de semiconductores para especificar espesores de capas a escala atómica.

Dato curioso

El diámetro de un protón es de aproximadamente 0,84 picómetros, lo que lo convierte en uno de los objetos más pequeños que se miden habitualmente en física.

Concept graph →

Artículos relacionados · 8

Física Cuántica2026-06-212 minarXiv:2606.22292exprés
Una espiral de neutrones separa dos magnitudes entrelazadas
Una piedra cae al agua y círculos se extienden en todas direcciones. Si lanzas un puñado de piedras a la vez, los círculos se superponen: ya no se distingue la huella de cada una. Algo parecido ocurre con un haz de neutrones que incide en un detector: una mancha brillante, borrosa por múltiples causas.
El hidrógeno cósmico captura las ondas gravitacionales
El hidrógeno es el elemento más abundante. Sus átomos son como antenas: emiten y absorben luz en frecuencias muy específicas. Einstein predijo que el espacio-tiempo puede ondularse: son las ondas gravitacionales.
Física Cuántica2026-05-101 minarXiv:2605.09632exprés
Un péndulo que oscila cinco días sin parar
Una diminuta esfera de una fracción de miligramo, suspendida en un campo magnético y enfriada casi hasta el cero absoluto, oscila 110 horas sin detenerse: un récord de aislamiento. La pérdida de energía es tan pequeña que la entropía del sistema casi no aumenta, y cualquier influencia externa se vuelve detectable.
Física Cuántica2026-04-161 minarXiv:2604.14721exprés
Cómo el vacío pega átomos a la pared
El vacío no es un silencio hueco, sino un caldero burbujeante de fluctuaciones cuánticas que nacen de la nada y desaparecen en milmillonésimas de segundo. Esta sinfonía invisible actúa como un viento constante que presiona el átomo contra la pared: como un potente bajo que empuja una pelota ligera.
Física Atómica2026-02-162 minarXiv:2602.14980exprés
El átomo de hidrógeno medido hasta billonésimas
El átomo de hidrógeno es como un diminuto reloj que late con una precisión con la que los ingenieros solo pueden soñar. Cuando un electrón salta entre órbitas, absorbe o emite luz de una frecuencia estrictamente definida: ese es su "tictac".
Física Aplicada2026-01-302 minarXiv:2601.23117exprés
Membrana diapasón para el vacío
Una película delgada de nitruro de silicio se estira sobre un marco, como la piel de un tambor. Ante el más mínimo empujón de las moléculas de gas, tiembla. Un rayo láser, conducido por una fibra de vidrio, detecta ese temblor y lo convierte en una cifra de presión. Todo el montaje cabe en un bolsillo, y no en una mesa óptica.
Materiales2026-01-191 minarXiv:2601.13231exprés
Una regla para cristales invisibles
Una diminuta escama de cristal reposa sobre un sustrato como una hoja otoñal en la palma de la mano. Su grosor es menor que un cabello humano, y en su interior bullen efectos cuánticos: superconductividad, orden magnético, líquido de espín cuántico.
Física Cuántica2026-01-131 minarXiv:2601.09020exprés
La sal en la célula cambia las reglas del juego
En un vaso de agua con sal, aunque esté quieto, siempre está pasando algo. Las diminutas partículas de sal, los iones, flotan y chocan entre sí, y eso provoca ondas en el agua. Estas ondas son invisibles, pero crean una fuerza que atrae o repele los objetos cercanos. Antes se creía que esta fuerza solo actuaba a distancias muy cortas, como si se desvaneciera rápidamente.