Un escenario hipotético utilizado para ilustrar o razonar sobre una teoría o principio físico.Un experimento mental es un ejercicio mental en el que se imagina un escenario para explorar las implicaciones de una teoría o para desafiar una intuición física. No se realiza en un laboratorio sino en la mente, pero puede ser tan riguroso como una demostración matemática. Los experimentos mentales se utilizan para aclarar conceptos, exponer contradicciones y generar nuevas hipótesis, sirviendo a menudo como puente entre las matemáticas abstractas y la realidad física.
El término fue popularizado por Hans Christian Ørsted a principios del siglo XIX, pero la práctica es más antigua, ya que Galileo utilizó este tipo de razonamiento para refutar la física de Aristóteles. Einstein lo hizo famoso con sus escenarios del ascensor y del tren para la relatividad.
El mecanismo es puramente lógico: se plantea una situación hipotética, se aplican leyes o principios físicos conocidos y se rastrean las consecuencias. El objetivo es aislar una característica clave de una teoría y ver qué predice en un caso simplificado o extremo. Esto puede revelar supuestos ocultos o conducir a una paradoja que obligue a revisar la teoría.
Los experimentos mentales se utilizan en física teórica para probar la consistencia de nuevas ideas, como en la mecánica cuántica y la cosmología, antes de construir cualquier montaje experimental.
El gato de Schrödinger, un experimento mental, fue concebido originalmente para resaltar lo absurdo de la superposición cuántica, no para respaldarla.






