La propiedad de la materia por la cual continúa en su estado de movimiento actual a menos que una fuerza externa actúe sobre ella.La inercia es la tendencia de un objeto a resistir cambios en su estado de movimiento. Si un objeto está en reposo, permanece en reposo; si se mueve, sigue moviéndose a la misma velocidad y en la misma dirección, a menos que una fuerza externa neta actúe sobre él. Esta propiedad está directamente ligada a la masa: cuanto más masivo es un objeto, más se resiste a la aceleración, por lo que es mucho más difícil poner en marcha o detener un tren de carga que una bicicleta.
El concepto fue formalizado por Isaac Newton en sus Principia de 1687 como su primera ley del movimiento, aunque Galileo Galilei ya había reconocido la idea de la inercia mediante sus experimentos mentales sobre el movimiento sin fricción.
La inercia no es una fuerza en sí misma, sino una descripción de cómo se comporta la materia. En la segunda ley de Newton, F = ma, la masa m es la medida cuantitativa de la inercia: indica cuánta fuerza se necesita para producir una aceleración dada. En la relatividad general de Einstein, la inercia se entiende geométricamente: los objetos siguen trayectorias rectas a través del espacio-tiempo curvo, y lo que percibimos como una 'fuerza' a menudo es solo la curvatura de ese espacio-tiempo.
La inercia es fundamental en la ingeniería: los cinturones de seguridad y los airbags dependen de ella para proteger a los pasajeros durante frenadas bruscas, y la navegación de naves espaciales utiliza este principio para calcular trayectorias sin necesidad de empuje continuo.
La Estación Espacial Internacional orbita la Tierra a unos 28,000 km/h, y sus astronautas experimentan ingravidez no porque la gravedad esté ausente, sino porque están en caída libre: la inercia los mantiene en movimiento junto con la estación.

