
Una técnica de procesamiento de señales que correlaciona una plantilla conocida con una señal ruidosa para detectar señales débiles.El filtrado adaptado es una técnica de procesamiento de señales utilizada para detectar un patrón conocido (la 'señal') oculto en datos ruidosos. En cosmología, se aplica para buscar 'círculos coincidentes' en el fondo cósmico de microondas (CMB), patrones que aparecerían si el universo tuviera una topología no trivial, como un toro o una forma múltiplemente conexa. La idea es que si el universo es finito y lo suficientemente pequeño, la misma región del universo temprano sería visible desde diferentes direcciones, dejando círculos con fluctuaciones de temperatura similares en el cielo.
El concepto de filtrado adaptado se originó en la teoría de radar y comunicaciones en la década de 1940, y fue adaptado a la cosmología en la década de 1990 por investigadores como Neil Cornish y sus colegas para probar la topología cósmica.
El método funciona correlacionando los datos con una plantilla de la señal esperada. Si la plantilla coincide con una característica en los datos, la correlación produce un pico; si no, el resultado es solo ruido. Para los círculos coincidentes, el algoritmo busca pares de círculos en el cielo del CMB con patrones de temperatura similares, utilizando un filtro que maximiza la relación señal-ruido. Esto requiere un manejo cuidadoso de las propiedades del ruido de los mapas del CMB.
Más allá de la cosmología, el filtrado adaptado se utiliza en la detección de ondas gravitacionales (por ejemplo, LIGO) para identificar el débil chirrido de la fusión de agujeros negros, y en sistemas de radar y sonar.
La primera detección directa de ondas gravitacionales en 2015 se basó en el filtrado adaptado, donde la forma de onda predicha de una fusión de agujeros negros se comparó con los datos ruidosos del detector para encontrar la señal.



