La amplitud o potencia de una señal transmitida, que la nueva antena mejora para una mejor medición.La intensidad de la señal se refiere a la amplitud o potencia de una señal transmitida, típicamente medida en un receptor. En física e ingeniería, cuantifica cuánto de la señal original sobrevive a la propagación a través de un medio, ya sea espacio libre, un cable o una estructura compleja como la Luna. El concepto es central en cualquier sistema de medición: una señal más fuerte en relación con el ruido permite una detección y análisis más precisos de la información que transporta.
El estudio cuantitativo de la intensidad de la señal surgió con las comunicaciones por radio a principios del siglo XX, notablemente a través del trabajo de ingenieros como Guglielmo Marconi y, más tarde, con el desarrollo de la escala de decibelios por los Laboratorios Bell en la década de 1920.
La intensidad de la señal se expresa generalmente en decibelios respecto a una referencia (por ejemplo, dBm para potencia). Depende de la potencia del transmisor, la ganancia de las antenas, la distancia recorrida y las pérdidas en el medio. En la práctica, mejorar la intensidad de la señal a menudo implica aumentar la ganancia de la antena, que concentra la energía radiada en una dirección deseada, o reducir las pérdidas en la trayectoria de transmisión.
La intensidad de la señal se utiliza en comunicaciones inalámbricas (Wi-Fi, redes móviles), radar y radioastronomía, donde optimizar el diseño de la antena mejora directamente la sensibilidad de las mediciones, como la detección de débiles señales de ondas gravitacionales utilizando la Luna como detector.
En radioastronomía, una señal de una fuente distante puede ser miles de millones de veces más débil que el ruido generado por el propio receptor, y aun así puede extraerse integrando durante largos períodos.


