
El paso de la radiación electromagnética a través de un medio.La transmisión es el proceso por el cual la radiación electromagnética (u otras ondas) atraviesa un medio sin ser absorbida ni reflejada. Es un concepto fundamental en óptica, ciencias atmosféricas y astrofísica, ya que determina cuánta luz llega a nuestros ojos desde objetos distantes. El grado de transmisión depende de las propiedades del material, de la longitud de onda de la radiación y de la distancia recorrida en el medio.
El estudio cuantitativo de la transmisión comenzó con Pierre Bouguer en 1729 y fue ampliado por Johann Heinrich Lambert en 1760 y August Beer en 1852, dando lugar a la ley de Beer-Lambert.
Cuando la luz encuentra un medio, su campo eléctrico interactúa con los átomos o moléculas. Si la frecuencia de la luz no coincide con una transición de absorción, los electrones del medio se ven forzados a oscilar y reemitir la luz, transmitiéndola efectivamente. Esta reemisión puede sufrir un ligero retraso, lo que provoca un cambio en la velocidad de la luz (refracción). La transmisión se ve reducida por la absorción (donde la energía se convierte en calor) y por la dispersión (donde la luz se redirige). La ley de Beer-Lambert cuantifica este fenómeno: la intensidad transmitida disminuye exponencialmente con la longitud del camino y el coeficiente de absorción.
La transmisión se aprovecha en las comunicaciones por fibra óptica, donde los pulsos de luz viajan a través de fibras de vidrio; en la teledetección atmosférica, donde las señales de satélite atraviesan el aire; y en la imagen médica, como la radiografía de rayos X, donde la transmisión a través de los tejidos revela estructuras internas.
La atmósfera terrestre es casi perfectamente transparente a la luz visible, pero absorbe fuertemente la radiación infrarroja y ultravioleta, por lo que podemos ver el sol pero también quemarnos con él.





