
Fluctuaciones aleatorias en una medición o en el resultado de un cálculo.El ruido estadístico se refiere a las fluctuaciones aleatorias en una medición o en el resultado de un cálculo. Estas fluctuaciones son inherentes a cualquier sistema físico y surgen de la naturaleza discreta de la materia y la energía, así como de la precisión limitada de los instrumentos. En la ciencia, el ruido no es solo una molestia; puede contener información sobre los procesos subyacentes que lo generan.
El estudio del ruido comenzó a finales del siglo XIX con la observación del movimiento browniano, explicado por Einstein en 1905. El marco matemático para el ruido fue desarrollado por Norbert Wiener y otros a mediados del siglo XX, dando lugar al campo de los procesos estocásticos.
El ruido surge de muchas fuentes: la agitación térmica de los electrones en una resistencia (ruido Johnson-Nyquist), la llegada aleatoria de fotones a un detector (ruido de disparo), o la naturaleza estocástica de las reacciones químicas en una célula. En las mediciones, el ruido establece un límite fundamental a la sensibilidad, pero los métodos estadísticos pueden extraer señales de datos ruidosos promediando o correlacionando muchas repeticiones. En el cálculo, el ruido puede introducirse mediante generadores de números aleatorios o por errores de redondeo, y puede afectar la estabilidad de los algoritmos.
El análisis del ruido se utiliza en los detectores de ondas gravitacionales para separar señales débiles de las vibraciones de fondo, en la imagen médica para mejorar la relación señal-ruido, y en el aprendizaje automático para regularizar modelos y evitar el sobreajuste.
El silbido que se escucha en una radio entre estaciones se debe en parte a la radiación cósmica de fondo de microondas, un ruido tenue que quedó del Big Bang.

