
The interstellar medium is the matter and radiation that exists in the space between star systems in a galaxy.El medio interestelar (MIS) es el conjunto de gas (99% de la masa, principalmente hidrógeno y helio), polvo (1%, partículas de silicatos, carbono, hielos), rayos cósmicos, campos magnéticos y radiación entre las estrellas. Existe en diferentes fases: nubes moleculares frías con una temperatura de unos 10 kelvin (donde se forman las estrellas), medio neutro cálido (~10.000 K), gas ionizado caliente (~1 millón de K), hinchado por explosiones de supernova. La densidad media es del orden de 1 átomo por cm³, pero en los grumos puede ser millones de veces mayor. El MIS absorbe, dispersa y reemite la luz, por lo que al observar galaxias distantes hay que hacer correcciones por su influencia.
La idea de un espacio interestelar no vacío se consolidó a principios del siglo XX. En 1904, J. Hartmann descubrió líneas de absorción de calcio ionizado que no se desplazaban junto con el espectro de la estrella binaria, una prueba de la existencia de gas. Más tarde, se sospechó de la existencia de polvo interestelar por los efectos de enrojecimiento y atenuación de la luz de objetos lejanos. La radioastronomía después de la Segunda Guerra Mundial, especialmente el descubrimiento de la línea del hidrógeno de 21 cm (1951), supuso una revolución: se pudo cartografiar los brazos espirales de la Galaxia. Los telescopios espaciales (observatorios infrarrojos IRAS, Espace, Herschel) permitieron ver el polvo frío. Hoy en día, el MIS se estudia en un rango de longitudes de onda múltiples: desde radio hasta rayos gamma.
La vida del MIS es un ciclo complejo. En las nubes moleculares, bajo la acción de la autogravedad (a menudo después de un empuje de la onda de choque de una supernova o una onda de densidad espiral) colapsan los núcleos, dando lugar a protoestrellas. La radiación ultravioleta de las estrellas masivas ioniza el gas circundante, creando zonas HII. Los vientos estelares y las explosiones de supernova enriquecen el medio con elementos pesados y calientan el gas. Esta retroalimentación comprime las nubes vecinas, iniciando nuevos episodios de formación estelar. Los granos de polvo sirven como catalizadores para la formación de moléculas (principalmente H₂) y las protegen de la destructiva radiación UV. La cascada turbulenta transfiere energía desde grandes escalas (burbujas de supernova) a pequeñas, manteniendo el estado cinético. Los procesos físicos más importantes: enfriamiento radiativo del plasma enrarecido, inestabilidad térmica (que conduce a la multifase) y amplificación de los campos magnéticos por efecto dínamo. Para las observaciones se utilizan marcadores: líneas rotacionales del CO (gas molecular), línea de 21 cm (hidrógeno atómico), líneas de recombinación de las regiones HII, emisión térmica del polvo. La polarización de la luz de las estrellas en los granos de polvo alargados, orientados por el campo magnético, permite deducir la geometría del campo. Leyes: gas ideal (ecuación de estado), transporte radiativo (absorción y emisión), magnetohidrodinámica (MHD), inestabilidad gravitacional (criterio de Jeans).
El análisis del medio interestelar permite comprender el ciclo de vida de las galaxias y las condiciones de formación de planetas; sin tenerlo en cuenta, las imágenes astronómicas de satélites como el JWST se interpretarían incorrectamente debido a la absorción y dispersión de la luz.
El polvo en el medio interestelar es un auténtico smog cósmico: granos microscópicos (de un tamaño de aproximadamente 0,1 micras) que se forman en las atmósferas frías de las estrellas viejas y gradualmente se recubren de mantos de hielo. En la composición de los granos de polvo se han encontrado moléculas orgánicas complejas, una especie de «ladrillos» para una posible química prebiótica.

























