Mecanismos de ruido y pérdida de carga en qubits basados en diamante, afectados por la pureza y los defectos.El ruido en los qubits de diamante se refiere a las diversas fuentes de decoherencia y error que afectan a los bits cuánticos (qubits) implementados en diamante, típicamente utilizando centros de nitrógeno-vacante (NV). Estos defectos en la red del diamante tienen tiempos de coherencia largos a temperatura ambiente, lo que los hace prometedores para la computación y la detección cuánticas. Sin embargo, su rendimiento está limitado por el ruido de los espines nucleares circundantes, las impurezas de la red y las fluctuaciones de carga, que pueden hacer que el qubit pierda su estado cuántico.
El centro NV fue estudiado por primera vez en la década de 1960, pero su uso como qubit se propuso a finales de la década de 1990. Desde entonces, la mejora de los tiempos de coherencia ha sido un objetivo principal, con hitos significativos en las décadas de 2000 y 2010.
El qubit se codifica en el estado de espín del electrón del centro NV. El ruido surge de las interacciones con el entorno: ruido magnético de los espines nucleares de nitrógeno o carbono-13 cercanos, ruido de campo eléctrico de las trampas de carga y decoherencia inducida por fonones a temperaturas más altas. Técnicas como la desacoplación dinámica (secuencias de pulsos) y la purificación isotópica (eliminación de carbono-13) ayudan a mitigar estos efectos, extendiendo los tiempos de coherencia.
Los qubits de diamante se utilizan en sensores cuánticos para la medición de campos magnéticos y temperatura a escala nanométrica, y en prototipos de computadoras cuánticas y redes cuánticas.
Los investigadores han demostrado un qubit de diamante que mantuvo su estado cuántico durante más de tres meses, un récord para qubits de estado sólido.





