Una degeneración en un sistema no hermítico donde tanto los valores propios como los vectores propios se fusionan.Un punto excepcional es una degeneración especial en un sistema no hermítico donde no solo los valores propios (energías o frecuencias) sino también los vectores propios (estados) del sistema se fusionan. A diferencia de una degeneración estándar, donde dos estados comparten la misma energía pero permanecen distintos, en un punto excepcional los dos estados se vuelven idénticos, lo que lleva a un colapso de la descripción matemática habitual. Este concepto surge en sistemas abiertos, es decir, que intercambian energía o partículas con su entorno, y tiene profundas implicaciones en el comportamiento de dichos sistemas.
Los puntos excepcionales fueron estudiados por primera vez en el contexto de la mecánica cuántica no hermítica en la década de 1960, pero ganaron prominencia en la década de 2000 con experimentos en óptica y fotónica, donde la ganancia y la pérdida pueden diseñarse con precisión. El término 'punto excepcional' fue acuñado por T. Kato en su libro de 1966 sobre teoría de perturbaciones.
En un sistema no hermítico, como uno con ganancia o pérdida, los valores propios son complejos, y la parte imaginaria representa decaimiento o crecimiento. Un punto excepcional ocurre cuando dos valores propios y sus correspondientes vectores propios se fusionan, lo que requiere que tanto las partes reales como imaginarias coincidan. Cerca de este punto, la respuesta del sistema a perturbaciones es altamente sensible, y el comportamiento del sistema cambia drásticamente; por ejemplo, las reglas habituales de la mecánica cuántica, como la ortogonalidad de los estados, dejan de cumplirse. Esta sensibilidad puede aprovecharse para mejorar la detección y el control.
Los puntos excepcionales se utilizan para diseñar sensores ultrasensibles, donde una pequeña perturbación cerca del punto excepcional provoca una gran respuesta, y para controlar la propagación de la luz en dispositivos fotónicos, como láseres y guías de onda.
En un punto excepcional, los vectores propios del sistema se vuelven paralelos, lo que significa que los dos estados son indistinguibles, un fenómeno que no tiene análogo en sistemas cerrados hermíticos y que puede dar lugar a efectos como la invisibilidad unidireccional.








