Una fase de la materia en ciertos superconductores por encima de su temperatura crítica donde la resistencia crece linealmente con la temperatura y la teoría convencional de metales falla.Los metales extraños son una fase de la materia observada en ciertos superconductores de alta temperatura y otros sistemas de electrones fuertemente correlacionados. A diferencia de los metales convencionales, donde la resistencia eléctrica disminuye con la temperatura y eventualmente se vuelve constante, los metales extraños exhiben un aumento lineal de la resistencia con la temperatura en un amplio rango. Este comportamiento desafía la teoría estándar del líquido de Fermi, que describe con éxito los metales ordinarios. Los metales extraños también se caracterizan por una tasa de dispersión universal que es proporcional a la temperatura, lo que sugiere un principio de mecánica cuántica profundo, aunque aún no completamente comprendido.
El término 'metal extraño' fue acuñado en la década de 1990 para describir las propiedades anómalas de los superconductores de alta temperatura de óxido de cobre por encima de su temperatura crítica. Desde entonces, el concepto se ha extendido a otros materiales, incluidos los compuestos de fermiones pesados y ciertos conductores orgánicos.
En los metales ordinarios, los electrones se comportan como cuasipartículas débilmente interactuantes que se dispersan con impurezas y vibraciones de la red, lo que lleva a una resistencia que escala con el cuadrado de la temperatura a bajas temperaturas. En los metales extraños, esta imagen de cuasipartículas se desmorona: los electrones parecen perder su identidad individual, y la tasa de dispersión queda determinada únicamente por la temperatura. Esto sugiere que los electrones están fuertemente entrelazados y que las fluctuaciones cuánticas juegan un papel central, posiblemente relacionado con un punto crítico cuántico: una transición de fase en el cero absoluto donde órdenes en competencia fluctúan violentamente.
Comprender los metales extraños es crucial para desarrollar superconductores a temperatura ambiente, que revolucionarían la transmisión de energía, la levitación magnética y la imagen médica. También sirven como banco de pruebas para nuevos marcos teóricos más allá de la teoría del líquido de Fermi.
En los metales extraños, la resistencia eléctrica aumenta exactamente de forma lineal con la temperatura, incluso hasta unos pocos kelvin, un comportamiento que no tiene análogo en ningún metal convencional conocido.











