
Un entero que caracteriza la propiedad topológica de una órbita, medible mediante la frecuencia de oscilación.La carga topológica es un número entero que captura una propiedad global y no local de un campo físico o de una órbita, como el número de enrollamiento de un vórtice o el giro de la luz. A diferencia de cantidades locales como la energía o el momento, permanece invariante bajo deformaciones suaves, lo que la convierte en una huella robusta de la estructura del sistema. En el contexto de los agujeros negros, puede caracterizar el movimiento orbital de las partículas o el patrón de polarización de la luz, vinculando la topología abstracta con fenómenos observables.
El concepto surgió de la topología y la teoría de campos del siglo XX, destacando el trabajo de Dirac sobre monopolos magnéticos y, más tarde, en la física de la materia condensada para vórtices. Su aplicación a las órbitas de los agujeros negros es un desarrollo reciente, que se apoya en las herramientas matemáticas de la geometría diferencial.
La carga topológica se calcula integrando una fase geométrica o contando cuántas veces un campo envuelve una singularidad. Para una órbita, puede extraerse de la frecuencia de oscilación del movimiento de una partícula, ya que la carga determina el número de ciclos en un período fundamental. Este entero está cuantizado, es decir, solo puede tomar valores discretos, y es invariante bajo perturbaciones que no desgarren el campo.
Se utiliza en polarimetría para medir la carga de los agujeros negros a partir del giro de la luz, y en ciencia de materiales para diseñar estados superconductores con propiedades topológicas específicas.
La carga topológica de la luz puede ser tan grande que un solo fotón porta un momento angular orbital equivalente a miles de unidades de Planck, lo que permite mediciones precisas de objetos cósmicos.




