
La cantidad de luz emitida o reflejada por un objeto, a menudo medida en magnitudes o flujo.El brillo es la cantidad de luz emitida, reflejada o transmitida por un objeto, típicamente medida como la potencia por unidad de área (flujo) o en escalas logarítmicas de magnitud. En astronomía, el brillo es un observable clave que permite a los científicos inferir la luminosidad, la distancia y las propiedades físicas de los objetos celestes. En la vida cotidiana, el brillo determina cómo percibimos la intensidad de las fuentes de luz y de las superficies iluminadas.
La escala de magnitudes fue formalizada por Hiparco en el siglo II a.C. y posteriormente refinada por Norman Pogson en 1856, quien estableció la relación logarítmica.
El brillo se cuantifica midiendo el flujo radiante recibido de una fuente. En astronomía, la magnitud aparente es una escala logarítmica donde una diferencia de 5 magnitudes corresponde a un factor de 100 en brillo. El brillo intrínseco de un objeto es su luminosidad, que, combinada con la distancia, determina el brillo aparente mediante la ley del inverso del cuadrado. En fotometría, el brillo a menudo se pondera según la sensibilidad espectral del ojo humano, dando lugar a magnitudes fotométricas.
Las mediciones de brillo se utilizan en astronomía para clasificar estrellas, medir distancias mediante velas estándar y monitorear objetos variables como supernovas y tránsitos de exoplanetas.
El ojo humano puede detectar un solo fotón, pero el cerebro requiere entre 5 y 9 fotones que lleguen en un intervalo corto de tiempo para percibir conscientemente un destello.




