
Un material duro, frágil y típicamente transparente utilizado como sustrato estándar en experimentos de mojado.El vidrio es un sólido amorfo duro, frágil y típicamente transparente, que se fabrica comúnmente enfriando rápidamente sílice fundida. A diferencia de los materiales cristalinos, el vidrio no tiene un orden atómico de largo alcance, lo que le confiere propiedades únicas: es isótropo, transparente a la luz visible y puede moldearse en superficies lisas y químicamente estables. En experimentos de mojado, el vidrio es un sustrato estándar porque su química superficial es bien conocida y puede limpiarse o modificarse fácilmente.
La fabricación de vidrio se remonta al menos al 3500 a.C. en Mesopotamia, pero la comprensión científica de su estructura amorfa surgió en el siglo XX con estudios de difracción de rayos X. El concepto de transición vítrea se formalizó en la década de 1920.
El vidrio se produce enfriando un fundido lo suficientemente rápido como para evitar la cristalización, dejando los átomos en un estado desordenado de líquido congelado. Su superficie suele estar cubierta de grupos silanol (Si-OH), que lo hacen hidrófilo: el agua se extiende fácilmente sobre él. Esta energía superficial predecible permite a los investigadores estudiar cómo interactúan las gotas con diferentes recubrimientos, rugosidades o modificaciones químicas. La fragilidad del vidrio surge de la falta de mecanismos de deformación plástica; las grietas se propagan fácilmente una vez iniciadas, por lo que el vidrio se rompe en lugar de doblarse.
El vidrio se utiliza como sustrato estándar en microfluídica, mediciones de ángulo de contacto y ensayos biológicos. Su transparencia y resistencia química también lo hacen esencial en óptica, equipos de laboratorio y ventanas arquitectónicas.
El vidrio no es un líquido que fluye lentamente; los cristales de ventanas antiguas son más gruesos en la parte inferior debido al proceso de fabricación, no a un flujo impulsado por la gravedad a lo largo de los siglos.









