Landauer's principle asserts that erasing information has a minimum energy cost proportional to temperature.En 1961, Rolf Landauer, trabajando en IBM, se preguntó: ¿es realmente necesario que los cálculos consuman energía? Demostró que las operaciones lógicamente irreversibles —especialmente el borrado de información— convierten inevitablemente parte de la energía en calor. Esto conectó la teoría de la información con la termodinámica. El principio afirma que borrar un bit incrementa la entropía (medida del desorden) del sistema al menos en k ln 2, lo que corresponde a una liberación de energía de k_B T ln 2. La historia da vida a la fórmula: no podemos «olvidar» información gratis.
En 1961, Rolf Landauer publicó «Irreversibility and Heat Generation in the Computing Process», dando inicio a la física de la información. La idea encontró resistencia, pues muchos pensaban que en principio se podía computar sin gasto energético. Más tarde, en los años 70, Charles Bennett demostró que los cálculos lógicamente reversibles podrían en teoría eludir este límite si no se borra información. Los trabajos de Landauer y Bennett sentaron las bases de la moderna teoría de la computación reversible y de la información cuántica.
El principio de Landauer se utiliza para calcular el límite inferior absoluto del consumo energético de dispositivos computacionales. En los procesadores actuales, se gasta un millón de veces más energía por bit debido a limitaciones prácticas, pero a medida que avanza la miniaturización esta diferencia se reduce. La limitación del principio es que solo es válido para el borrado irreversible en el límite clásico; en sistemas cuánticos se requiere una generalización que tenga en cuenta los efectos cuánticos.
Define la energía mínima necesaria para computar, estableciendo el límite físico de la eficiencia energética de procesadores y memorias.
Si un ordenador borrara 10 mil millones de bits por segundo siguiendo el principio de Landauer, calentaría la habitación con una potencia de apenas 0.3 microvatios, miles de veces menos que los chips reales, los cuales aún están lejos del límite fundamental.


