
Un sistema de laboratorio que imita el horizonte de sucesos y la física de un agujero negro gravitacional.Un agujero negro analógico es un sistema de laboratorio que reproduce la física esencial del horizonte de sucesos de un agujero negro gravitacional utilizando un medio diferente, como agua en movimiento, nubes atómicas ultrafrías o fibras ópticas. La idea es que la descripción matemática de un horizonte—donde la velocidad del flujo supera la velocidad local de las ondas—se aplica a cualquier sistema con ondas, no solo a la gravedad. Estos análogos permiten a los investigadores estudiar la radiación de Hawking y otros efectos de horizonte en un entorno controlado, ya que los agujeros negros reales son imposibles de observar directamente.
El concepto fue propuesto por William Unruh en 1981, quien notó la analogía matemática entre las ondas sonoras en fluidos en movimiento y los campos escalares cerca de un agujero negro.
En una configuración típica, se hace fluir un fluido (o un condensado de Bose-Einstein) a una velocidad mayor que la del sonido en una región localizada. Las ondas sonoras que viajan contra la corriente son arrastradas río abajo, creando un horizonte sónico. Las fluctuaciones cuánticas cerca de este horizonte producen pares de fonones, uno que escapa y otro que queda atrapado, reflejando la radiación de Hawking. En los análogos ópticos, un pulso de luz en un medio no lineal crea un cambio en el índice de refracción que actúa como horizonte para otras ondas de luz.
Se utiliza para probar predicciones de la teoría cuántica de campos en el espacio-tiempo curvo, como la radiación de Hawking y la termodinámica de los horizontes, sin necesidad de un agujero negro real.
La primera observación en laboratorio de un análogo sónico de la radiación de Hawking se informó en 2016 utilizando un condensado de Bose-Einstein de átomos de rubidio.









