Una frontera de un agujero negro que depende del observador y responde a cambios en la masa, a diferencia del horizonte de sucesos.Un horizonte aparente es una frontera en el espacio-tiempo de un agujero negro que se define localmente, basándose en el comportamiento de los rayos de luz salientes en un momento dado. A diferencia del horizonte de sucesos, que es un concepto global que requiere conocer todo el futuro del universo, el horizonte aparente depende de la elección de la foliación temporal por parte del observador y puede cambiar en respuesta a la materia que cae en el agujero negro. Es la superficie más externa donde todos los rayos de luz salientes están convergiendo, lo que significa que ni siquiera la luz puede escapar hacia afuera.
El concepto fue introducido por Roger Penrose en 1965 como parte de su trabajo sobre el colapso gravitacional y los teoremas de singularidad. Más tarde fue refinado por Stephen Hawking y George Ellis en su libro de 1973 'La estructura a gran escala del espacio-tiempo'.
El horizonte aparente se define utilizando el concepto de superficies atrapadas: una superficie donde tanto los rayos de luz entrantes como los salientes se mueven hacia adentro. El horizonte aparente es la frontera de la región que contiene superficies atrapadas. Puede calcularse a partir de la geometría local del espacio-tiempo en un momento dado, lo que lo hace útil para simulaciones numéricas de fusiones de agujeros negros, donde el horizonte de sucesos es difícil de rastrear en tiempo real.
Los horizontes aparentes se utilizan habitualmente en la relatividad numérica para localizar agujeros negros en simulaciones de fusiones y para calcular sus masas y espines, ya que pueden encontrarse a partir de los datos instantáneos de la simulación.
En una fusión dinámica de agujeros negros, el horizonte aparente puede aparecer y crecer antes de que se forme el horizonte de sucesos, y siempre se encuentra dentro del horizonte de sucesos, nunca fuera.















