
El proceso de conversión de energía luminosa en energía química utilizable por los organismos.La extracción de energía en biología se refiere al proceso mediante el cual los organismos convierten la energía luminosa en energía química utilizable, principalmente a través de la fotosíntesis. Este proceso es la base de la mayor parte de la vida en la Tierra, ya que captura fotones y almacena su energía en enlaces químicos, como los de la glucosa, que las células utilizan luego para impulsar sus funciones. Es un mecanismo altamente eficiente y finamente ajustado que ha evolucionado durante miles de millones de años.
El proceso fue descubierto mediante experimentos de Jan Ingenhousz en 1779, quien demostró que las plantas producen oxígeno en presencia de luz, y posteriormente por otros que identificaron el papel de la clorofila y el ciclo de Calvin en el siglo XX.
En la fotosíntesis, pigmentos como la clorofila absorben fotones, excitando electrones a estados de mayor energía. Estos electrones se transfieren a través de una cadena de proteínas en la membrana tilacoidal, creando un gradiente de protones que impulsa la síntesis de ATP. La energía se almacena finalmente en carbohidratos, que pueden descomponerse más tarde para liberar energía. El proceso consta de dos etapas: las reacciones dependientes de la luz, que capturan energía, y las reacciones independientes de la luz (ciclo de Calvin), que fijan dióxido de carbono en azúcares.
Se aprovecha en la fotosíntesis artificial para la producción de combustibles limpios, y su comprensión ayuda a mejorar los rendimientos de los cultivos y las tecnologías de bioenergía.
La fotosíntesis tiene una eficiencia de aproximadamente el 30-40% en la conversión de energía luminosa en energía química, superando con creces a los mejores paneles solares, que suelen alcanzar alrededor del 20%.









